viernes, 26 de abril de 2013

Estado de los Estados y discursos legitimadores.


Ni el mundo ni los estados son los de Marx, Lenin, Gramsci, Weber, Althusser, Poulantzas, Foucault o Bourdieu, pero sin ellos sería más difícil pensar y  criticar su estado actual.


Revolución pasiva.

Sin pretender atender a las causas y procesos, creo que se puede arriesgar la opinión de que a parir de los años setenta/ochenta afloró una revolución productiva sin, quizá, parangón en la historia humana. Para algunos estudiosos ella ha sido resultado de una revolución en el modo de producción cultural, en particular de las ciencias y las tecnologías.
Creo que también podría decirse que los procesos han sido desparejos en las distintas áreas de actividad o distintos subsistemas del bloque histórico.
Lo que me parece cierto y aceptado es que el subsistema de el modo de producción material o producción propiamente dicha, la de los bienes, la primacía de la energía física ha cedido frente al contenido cognitivo. Si esto es así, existe al menos la probabilidad lógica no sólo de que amenguaran los esfuerzos físicos del trabajo, cosa que ha sucedido en muchas áreas, sino de que éste se repartiera entre muchos individuos y, por lo tanto, se redujeran las jornadas laborales, cosa que algunos esperaban. Ello hubieran significado, aun sin cambiar el régimen de apropiación del trabajo ajeno, una menor explotación absoluta y, por tanto, una menor dominación de la vida humana.
Sin embargo, en lo fundamental, no parece haber sido ése el camino.
Las innovaciones científico-técnicas que cambiaron el carácter de los bienes fundamentales, es decir donde la materialidad física cedió valor a la materialidad cognitiva, fueron apropiadas por el capital excedente, resultado también de los mismos cambios productivos que aumentaron las ganancias o forma dinero de la plusvalía.
Estos excedentes que cristalizan trabajo pasado representan el trabajo futuro que con él se puede adquirir. Ésto quedó en manos del capital financiero que pasó así a hegemonizar todo el proceso conjunto de la producción y, en particular, el consumo.
Fue precisamente en los años ochenta con la eclosión de la robótica en la producción que aparecen los primeros grandes grupos de inversión, la emergencia de la tarjeta de crédito para el consumo y el impacto de la publicidad para el mismo objeto. El préstamo para el consumo pasó a ser una forma prevaleciente de apropiación del trabajo ajeno futuro, pues con él se paga mañana lo que se consume hoy.
Pero este paradigma no ha sido privativo del consumo privado. El capital excedente, financiero, también buscó el destino clásico de la deuda pública, tanto como los avales estatales para faraónicos emprendimientos privados.
De todo esto resultaron las inéditas deudas públicas en tiempos de paz.
El proceso de privatizaciones y acopio de los  fondos de ahorros públicos y privados y endeudamiento fue legitimado con el discurso llamado neo-liberal.
Discurso que discutió y disputó el papel del Estado, no sólo en la economía con las desregulaciones, sino en todas las esferas de actividad humana.
Los estadistas, sea por buena disposición ideológica o por corrupción, poco discutieron y disputaron.
De ello resultó lo que algunos llamaron retiro del Estado o al menos la debilidad del Estado-nación, que es también la agonía del Estado de Derecho, hasta alcanzar el estado de excepción, es decir, la regla de que no existen ya leyes generales.
Las consecuencias que algunos Estados pagaron antes y otros pagan después están todavía a la vista, bancarrota de los Estados.


Estado de los Estados.

De  este estado se pueden señalar algunos síntomas. Ellos hacen evidente que los Estados de los que halamos hoy poco tiene que ver con el que hablaba, por ejemplo, Carlos Marx.

             Territorios antes independientes, apenas aliados, con intereses distintos, distintas leyes, gobiernos autónomos y líneas aduaneras propias, se asocian y refunden en una nación única, bajo un Gobierno, una ley, un interés nacional de clase y una sola línea aduanera. Manifiesto Comunista, 1848

Veamos.
Ni los Estados ni la producción puede funcionar ya sin deudas. Parece la otra cara del exceso de capitales.

De la soberanía de los Estados, frente a los acreedores, parece que no queda mucho más que la deuda soberana. De la independencia individual, llamada también libertad, no mucho más que la servidumbre por deudas, de por vida. El trabajo como servidumbre vitalicia.

Dos parecen ser las funciones más importantes del Estado. La una, cobrar aquéllo que indujo a pedir prestado y, la otra, controlar y disciplinar a los excluidos de los beneficios de las deudas.

El Estado Fiscal es el que recauda y paga las deudas suyas y de los demás.
El Estado Penal es que controla y reprime a los excluidos.
El Estado Asistencial es el que los disciplina.

El Estado Escolar ya no disciplina ni a excluidos ni a incluidos. Tampoco lo hace el derecho. A los incluidos los disciplinan los medios de la publicidad. Los aparatos ideológicos ya no son del Estado.

No sólo el capital bancario y financiero, como decía Marx, compró a los Estados, sino que la existencia misma de los Estados depende de que no haya huelga de capitales de modo que no se puedan renovar los préstamos y los Estados entren en bancarrota.
Pero los bancos no quiebran, los contribuyentes contribuyen. A socorrer a los banqueros.

Grandes empresas transnacionales admiten haber corrompido a funcionarios de países llamados emergentes. A cambio pagan por ello multas en los países de su domicilio legal.
Con el dinero mal habido en esos negocios que pusieron los contribuyentes de los países damnificados.

La propia ciudadanía estatal, la nacionalidad, se adquiere invirtiendo y se ofrece como una marca, un logo. España es paradigmática, pero no única: la compra de un inmueble significa la obtención de la residencia y posteriori ciudadanía, el Rey ha salido a vender la marca España. Es lo que queda de la Nación del Estado-nación.

En 2012 las reservas del Banco Central de la República Oriental del Uruguay alcanzaron los 11.000 millones de dólares.
SAC Capital Advisors, uno de los hedges fund gigantes, posee 15.000 millones de dólares, su administrador, Steven A. Cohen, que los controla percibió ingresos por 1.400 millones de dólares durante el 1012.
Los fondos de cobertura realizan operaciones a futuro sobre divisas extranjeras, es decir juegan a la suba o a la baja de las monedas nacionales.
Le bastaron 10.000 millones de dólares a Soros con el Quantum Fund para hacer devaluar la Libra esterlina un 15% en un sólo día, el 16 de setiembre de 1992.
Hay Estados sin soberanía monetaria y monedas sin Estado: los bitcoins, dinero virtual.

Ejércitos mercenarios se autonomizan del Estado generando sus propios objetivos geopolíticos. En el todavía, Estado-Potencia más importante del planeta.
La CIA se ha puesto voluntariamente fuera de la ley. Dado que las cárceles secretas de E.U. fuera de sus fronteras eran caras y escandalosas, en vez de encerrar y torturar se decidió por asesinar a control remoto con los drones, por su cuenta. 
Fronteras adentro mantiene más de dos millones y medio de presos, la cuarta parte de los presos del mundo con la vigésima parte de la población mundial. A ésto se reduce el monopolio legítimo de la fuerza. Pero  el "derecho penal del enemigo" ahora opera también al interior y para los propios ciudadanos de Estados Unidos, así sucedió en Boston. El presupuesto carcelario es caro.

El bienestar general y la utilidad pública no son ahora el discurso que antecede al crecimiento, quedan sujetos al PBI. Para el logro de aquéllos era necesaria la representación popular, para aumentar el producto son necesarios técnicos en administración y desarrollo: gestión.

El asistencialismo con obligación de trabajar (trabajo forzado) y la penalización de los desfavorecidos, antes que la esencia del Estado contemporáneo que lo ejecuta parece ser la propia naturaleza general del capitalismo. El pobre que no trabaja no come, el propietario de los alimentos no le da de comer si no se esclaviza y, si es pobre y no trabaja es delincuente y los demás lo mantienen vivo, hasta ahora. Salvo que decidan matarlo sin juicio previo.

Para ser propietario ya no es necesario que la Ley del Estado lo clasifique como tal. Convenios privados entre los grandes grupos de inversión negocian quien es propietario a no según reconozcan o no el control sobre los resultados de un negocio. No sólo no hay monopolio legítimo de la fuerza sino tampoco monopolio de la violencia simbólica legítima.


La independencia y soberanía no parecen, entonces, otra cosa que el discurso legitimador de esas políticas prácticas. Las políticas prácticas no parecen más que comisiones, diligencias por cuenta y orden de los grupos inversores, sin más nacionalidad que la de la de su domicilio legal. Un Estado, Inglaterra, funciona como domicilio legal de la mayor red de lavado de dinero del mundo. Para el desplazamiento del dinero no hay aduanas ni fronteras.


Discursos legitimadores.

Hablamos de post-neoliberalismo. El intervencionismo estatal actual es, en la práctica, el llamado des-endeudamiento, por un lado, y desarrollo con inclusión, por otro.
El primero es el pago de la deuda a través del ahorro público y la expoliación fiscal. El segundo es la producción extractiva de recursos naturales, la competitividad de los salarios y el asistencialismo.

El intervencionismo estatal es el discurso legitimador neoliberal a la hora de pagar las deudas. El desendeudamiento, pagar la deuda por los préstamos. Salvar a los bancos de la bancarrota, nacionalizar los pasivos de las empresas. ¿Quiénes mejor que aquéllos que conocen ese discurso nacional-estatista?
Si el socialismo realmente existente, capitalismo de Estado y el proto-socialismo de los movimientos anti-coloniales y anti-imperialistas se apoyaron en el Estado ¿Quiénes mejor que aquéllos que conocen ese discurso estatal-socialista?

Después de la debacle de la democracia representativa electoral, además débil de cuadros y personal de los aparatos, era necesario un partido del orden que no se presentara como tal después del descrédito de las dictaduras. Disciplinar sin violencia los movimientos sociales legitimar el pago de las deudas que habían llevado al desastre económico, poniendo en juego la gobernabilidad, la credibilidad bancaria y la legitimidad de la deuda.  
Así se armó el capital simbólico legitimador del desendeudamiento. Cooptando y comprando a muchos de quienes poseían ese capital que se asentaba fundamentalmente en los dirigentes de los movimientos sociales y de los derechos humanos.
Todo sobre la base de la producción de commodities para el capital financiero.

Frente al descrédito de las políticas llamadas anti-industrialistas, el discurso fue el desarrollismo industrialista. ¿Qué mejor que los desarrollistas?

Desacreditada la democracia representativa electoral quedaron desacreditados los representantes pero no el mecanismo electoral, con lo cual la elección es la elección de alguien que posee el capital simbólico de buen conductor, del que promete un buen gobierno, una buena gestión. El que genera confianza, carisma.
¿Qué mejor para ello que quienes han acudido siempre al discurso de la conducción, la encarnación y no la representación del pueblo?


Disciplinamiento franciscano.

Disciplinar a los excluidos no es sólo tarea del Estado Asistencial, también de las Iglesias.
Pero algunos estadistas pueden ser religiosos, los carismáticos sin hábitos.

Francisco de Asís, cuando era llamado il poverello y aun no era santo, hablaba con las aves.
Es lo que se conoce como Sermón a los pájaros. Hay un célebre cuadro de el Giotto.

Y llegaron a un lugar situado entre Cannara y Bevagna.
En este lugar observó Francisco algunos árboles a la orilla del camino, cubiertos de innumerable muchedumbre de variados y nunca vistos pajarillos, que no cabiendo en las ramas, se esparcían también por el campo y cubrían el suelo debajo de los árboles. Con tal espectáculo Francisco se sintió de nuevo levantado en espíritu y dijo a sus dos compañeros:
-- Esperad un momento, que voy a predicar a los hermanos pájaros.
Y así diciendo, se entró por el campo en dirección al terreno ocupado por las aves, las cuales, cuando le vieron venir, le salieron también al encuentro, tanto las que estaban en el suelo como las que poblaban las ramas de los árboles; luego se quedaron todas quietas y tan vecinas a él, que muchas le tocaban el hábito.
Y Francisco habló así a los pájaros:
-- ¡Carísimos hermanos pájaros! Mucho debéis vosotros a Dios, y es menester que siempre y en todas partes les alabéis y bendigáis...

Parece ser la nuestra época de espíritus franciscanos. No sólo del actual Papa.

Existe también un capital religioso que puede legitimar discursos políticos.
Es cuestión de hablar con los pajaritos.



Edgardo Logiudice
abril 2013

Boston


La hemos oído o leído en cualquier policial norteamericana. Se conoce como los "derechos Miranda" o la enmienda Miranda. Ernesto Miranda fue un joven que, en 1966, confesó una violación en los interrogatorios policiales. El fiscal no ofreció pruebas, de modo que lo condenaron por esa confesión.
La Corte Suprema de los Estados Unidos anuló la sentencia dictaminando que son inadmisibles las declaraciones de alguien que no fue informado de sus derechos.
Estos derechos, que son los que aparecen en la formulita clásica,  provienen de la Quinta y Sexta Enmienda. Derechos a no auto-incriminarse, a un abogado  y a un juicio antes de ser condenado.
Los antecedentes de estos derechos se hallan en la Carta Magna que la nobleza inglesa arrancó a Juan sin Tierra en 1215. Hablamos del Siglo XIII.

Existe alguna probabilidad (o muchas) de que los jóvenes checheno-americanos hayan colocado los explosivos en la maratón. Y, de ser así, es seguro que merecen cadena perpetua. Al menos para quienes estamos contra la pena capital.
Pero lo que también es seguro es que a ninguno de los dos, antes de tirarles, les leyeron sus derechos Miranda. La sospecha de terrorismo es suficiente para la pena de muerte sin juicio previo.

Con el gobierno de Busch se estableció la Ley Patriota, Patriot Act.
Es lo que se llama "derecho penal del enemigo" o, lo que es lo mismo, para el enemigo no hay ningún derecho.
En su nombre se justifican las detenciones sin juicio, torturas y muertes de las cárceles secretas (y no tan secretas, como Guantánamo) de los Estados Unidos por el mundo.
Sujetas al desprestigio, pero además caras, están siendo suplidas por los drones. Pena de muerte con misiles a control remoto. Asesinato más eficaz y rápido que la cámara de gas o la silla eléctrica.

Pero un sospechoso de terrorismo (enemigo) en el caso de Boston logró la ciudadanía estadounidense. Tenemos ahora el derecho penal del enemigo interno. Con el gobierno del Premio Nobel de la Paz, Obama.

Nos estamos quedando atrasados. Loïc Wacquant, cuando denuncia a los Estados Unidos de Norteamérica como Estado Penal, con la cuarta parte de la población penal del mundo. Giorgio Agamben con el Estado de Excepción como un estado conde la única regla es que no existe ya Ley. Todos sujetos al bando, por caso, de la CIA, el FBI o los Swat.


Es para pensar el papel actual de los Estados y las Leyes. en el Siglo XXI, Ocho siglos después de la Carta Magna.
Y los recursos de amparo.
Y la Ley Antiterrorista, que un individuo como Edgardo Mocca justifica en nombre de la "Razón de Estado".
Claro es que esto tampoco ocupa mucho a los jesuitas. Ni a los a los franciscanos, uno de los cuales, el santo Bernardo, arengó a los caballeros de la Tercera Cruzada al grito de Muerte a los Infieles. Con el hábito del pobrecito de Asís.

Mal matrimonio parece el de la Patria y la Religión.


Edgardo Logiudice
abril 2013.


¿Qué va a pasar cuando los chinos hagan soja transgénica?


La autoridades chinas no autorizan todavía la importación de soja transgénica.

Luego de varios años de negativas en 2012, después de una reunión de la Presidenta de la Nación con los voceros de Monsanto, el poder Ejecutivo autorizó la comercialización de la nueva soja RR2+Bt., aparentemente más resistente al glifosato.

El glifosato es un herbicida que mata las malezas pero no la soja.
El problema es que las malezas se hacen cada vez más resistentes, por lo tanto hay que invertir cada vez más en herbicidas. En Estados Unidos, según expertos estadounidenses, hace dos años se invertía del 25 al 30 por ciento, el año pasado se invirtió el 55 %[1].

Por el nuevo yuyo de Monsanto los productores pagarán regalías toda vez que lo usen. "Si alguien guarda semilla para el año siguiente, tiene que volver a comprar el canon de Intacta por las toneladas que corresponda"[2].

Ante la demora de China en autorizar la importación de la nueva soja Monsanto "decidió apoyar al equipo chino con management argentino. De allí que el presidente de la filial local, Pablo Vaquero, pase gran parte del mes en el gigante asiático"[3].

El 8 de abril se presentó en el país el ICBC, Banco Industrial y Comercial de China.
Fue fundado por el gobierno chino en 1984. El 17 de abril Forbes publicó su ranking anual de 2.000 corporaciones más grandes del mundo. ICBC encabeza la lista Global 2000 de este año. 

En nuestro país se hizo cargo de la filial del Standard Bank, originariamente inglés, con actual sede en Sudáfrica que había comprado el Bank Boston.
El ICBC en Argentina adquirió el 80% del Standard, en todos los demás países la relación es inversa. En los demás países occidentales opera como banco corporativo, aquí lo hará como banco que atiende a empresas.

Se asegura que esa es la razón de su campaña de marketing con figuras de la talla de Julio Bocca, Juan José Campanella, Luciana Aymar y la Brujita Verón.
Se complementa con el regalo de un plazo fijo de mil pesos a cada niño nacido el día de su presentación. Se calcula que nacen alrededor de 2.500 por día. Cálculo fácil: dos millones y medio de pesos, es decir 312.500 dólares blue, si se presentan todos los padres. A u$s 520 la tonelada son 601 toneladas. China importa 63 millones de toneladas de soja. 
El director de Comunicaciones del banco dijo: "Estamos volviendo a las bases, porque la razón de ser de un banco es apuntalar el futuro"[4].

 De Le Monde para Clarín: "Los veinte mayores traders de materias primas del mundo embolsaron u$s 250.000 millones en una década"[5]. Entre los grandes figuran Cargill  Dreyfus, grandes comercializadores de granos. La soja se comercializa como commoditie en la plaza de Dalian, China comunista.

El capital financiero chino nos ayuda a apuntalar el futuro de dos mil quinientos niños nuestros a mil  pesos por pañal.
Nosotros ayudamos a apuntalar los futuros del mercado financiero chino con la soja que cría malezas.

Sinochem es la equivalente a Monsanto en China, ya está en Argentina[6]. Monsanto intentó una alianza y fracasó. Sinochem desarrolla sus propias semillas. "De acuerdo a un informe de la firma de inversiones Zacks Equity Research, Sinochem tiene la responsabilidad de asegurar la seguridad alimentaria en China, por lo que se están expandiendo internacionalmente para asegurar líneas de suplido y tecnología para alimentar a la población de 1,340 millones de habitantes en el país asiático"[7].

Quizá para cuando los chinos hagan soja transgénica garantizando su seguridad alimentaria nosotros y nuestros niños aprendamos a comer yuyos.
Después de todo la bañacauda se hace con cardo.


Edgardo Logiudice
abril 2013


[1] Clarín Rural, 20/04/13.
[2] Clarín Rural, 23/02/13.
[3] Ieco, 21/04/13.
[4] Ieco, 21/04/13.
[5] Ieco, 21/04/13.
[6] http://infocampo.com.ar/nota/campo/26522/sinochem-group-un-gigante-chino-que-desembarca-en-las-pampas-argentinas

sábado, 6 de abril de 2013

Mocca, Francisco y Maquiavelo.


El Viejo es nuestro.

Cuando muchos intelectuales oficialistas se confunden y nos confunden con el valor y el significado de la elección de un jesuita porteño como pontífice máximo de la iglesia romana, alguna pluma esclarecida y más informada nos tenía que ofrecer algunas "pistas ideológicas para pensar a Francisco". Así lo hizo Edgardo Mocca el 24 de marzo en Página 12.

En efecto, mientras el sociólogo Horacio González, indignado, sorpresivamente vehemente, consideró que la elección de Bergoglio y su celebración como argentino y peronista significaban un retroceso político, su amigo, el filósofo José Pablo Feinnman, entusiasmado, entendió que había que seguir la "bajada de línea" de la Presidenta y "apropiarse del Papa".
Como trasfondo parece haber una cuestión ontológica o teológica, según se la mire, que aporta más confusión. Ya otro filósofo, Ricardo Forster, había anticipado algo parecido a los dos cuerpos del rey: Bergoglio no era Francisco. El carnal superior de la orden de Loyola es el mismo y a la vez distinto portador de la espiritual dignidad papal. Feinnman, más radical, sostiene que la Presidenta abrogó al primero desde que eligió llamarse Francisco. Según el filósofo la Presidenta "Está actuando como funcionaria, no como militante, pero como una funcionaria militante que se da cuenta de que este tipo puede ser otro tipo. [...] Está diciendo «No jodan más con Bergoglio. Ahora es Francisco»". No habría, entonces, ningún retroceso, puesto aquél de quién tiene memoria el periodista Horacio Verbitsky ya no existe. Bergoglio sería un desaparecido, de la memoria[1].
La cuestión se enreda más ya que otro periodista, ni filósofo ni sociólogo sino abogado, Mario Wainfeld, sugiere que no son muchas las coincidencias entre los objetivos de la Presidenta y los del Papa y que, aunque las hubiera, los tiempos de los pontífices no son los mismos que los de los gobernantes. Los de los primeros son estratégicos porque son de larga duración y los de los segundos, sean presidentes o presidentas, son breves. De esta manera, contra la posición de Feinnman, la presunta intención de apropiarse del jerarca religioso no sería más que una táctica con pocas perspectivas. 
Para amentar el enredo, el mismo día Wainfeld, al tiempo que afirma la coherencia de González, apuntala la posición de éste que, trayendo a cuento la pertenencia de Bergoglio a Guardia de Hierro, estaría negando la existencia de dos personas.
El cuadro pierde aun más claridad cuando el poeta Juan Gelman lamenta la soledad del memorioso Verbitsky, que recuerda los lados oscuros de Bergoglio, y lo contrapone a la Presidenta que "se los limpia".

En verdad, en  estos entresijos temblorosos, como consecuencia de la decisión de algo más de cien religiosos castos por elección, me parece que se muestra la fuerza que aún conserva esta secta judía milenaria con sede en Roma.
Al discurso de Feinnman, propiciando la apropiación del Papa, poco le falta para querer instalar un Palacio de Avignon en la basílica de Luján. La rara indignación de González le hace olvidar que hace poco compartía con José Pablo su sensación de vivir "tiempos de rara felicidad", exculpando a los responsables del estrago del Sarmiento. Verbitsky dándole letra al discurso de los derechos humanos de la Presidenta, va perdiendo la filosa crítica a los beneficiarios de los negociados que lo caracterizara en la época de Menem. Wainfeld, siempre con más esquives que Maravilla Martinez, sugiriendo presuntas disidencias aparece masticando el vidrio de las ART.
Todos "rodeando a Cristina", protegiéndola, como pidió Juan Carlos Dante Gullo cuando murió Néstor Carlos Kirchner. Quizá una tardía reedición de "el Viejo es nuestro".
Todos escuderos, cualquiera se la posición de la Presidenta.


La sorpresa de Aparecida.

También es ésta la tesitura de Edgardo Mocca, sólo que apelando a otro Cardenal con poder político, Richelieu. Así fue su posición frente a la Ley Antiterrorista.  Dijo entonces, "Desde mi perspectiva, de mi mirada sobre las libertades democráticas no me gusta".  Pero "es una de las cosas que tienen que ver con las razones de estado".

Porque Mocca es profesor de Ciencias Políticas, si es que las hay. Ha leído Maquiavelo, se descuenta.
Puede poner la mirada de un analista político, más que de periodista; se distingue del filósofo y del sociólogo, del abogado y del poeta. Nos ofrecerá entonces pistas ideológicas. No nos hablará de ideologías que evocan falsas conciencias, ni ocultamientos, ni transformismos que argumentan contraponiendo los discursos, en este caso de la iglesia romana, con las conductas, con la iglesia "realmente existente".
Esa posición es infértil y reduccionista porque no atiende al valor de las palabras. Mocca asume un punto de vista distinto, el que "considera que en la vida colectiva las palabras se autonomizan relativamente del propósito de uso individual de quien las pronuncia. Crean expectativas, construyen campos de alianzas y adversarios, sustentan identidades, disputan sentido".
Supone que sus lectores, los de Página 12, pueden confundir algún texto, que él -dice- eligió a modo de provocación, es decir propedéuticamente, del Documento de la Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, que el Papa obsequió a la Presidenta, con el discurso de algún líder populista latinoamericano.

No, Mocca es más sutil, más perspicaz, ha entendido mejor que los demás el modelo teórico presidencial.
Utilizar el documento como insert, tal como prometió la Presidenta al Papa, no significa rellenar un discurso con una cita de autoridad, como surge de una lectura superficial. 
Es politólogo, tampoco va a endosar la afirmación poética del valiente Gelman. Sería osado pensar que la Presidencia le fue a lavar los pecaminosos calzoncillos a Bergoglio.
La Iglesia de la Conferencia de Aparecida tiene un agudo y crítico discurso social para esta época. Mocca incita a leerlo para no equivocarse. Lo tiene a la fuerza -dice-, en América Latina escasea la fe religiosa o se va para otros rumbos evangélicos. A veces ni siquiera evangélicos sino seculares. Hay un lugar de disputa.
Pero el buen discurso social de la Iglesia está unido al discurso religioso, con los dogmas contrarios a la elección sexual y la libertad de género (únicos dos ejemplos que recuerda Mocca).
Pues bien, es necesario insertar el discurso social de la iglesia y darle sentido político. Y tragarse las hostias, sin masticarlas, eso sí.
Aprovechando también, de paso, que el Papa va a estar ocupado en los desaguisados que le legó Benedicto.

El analista político debe demostrar que el discurso social del CELAM es bueno.
Primero transfiere su sorpresa, provocando la del lector. Nos descubre que las palabras, de la conferencia episcopal que Bergoglio presidió en el 2007, tienen una "significativa sincronía con el modo en que el presidente de Ecuador Rafael Correa, define la realidad sudamericana": "cambio de época".
Después descubre también que el documento "está atravesado por la tensión entre el extraordinario salto del desarrollo de la ciencia y la técnica –particularmente las de la manipulación genética y la comunicación social– y lo que llama una «crisis de sentido» de la civilización humana".  
Finalmente que "el texto está penetrado de una mirada agudamente crítica del proceso de globalización".

El pastor debe evitar que se disperse el rebaño. "Francisco tiene que gobernar la Iglesia Católica en este mundo. No se trata de un gobierno estatal, «terreno», más allá de las fronteras del Estado vaticano. Se trata de un liderazgo espiritual, del poder de un mensaje cuyo léxico no es el de la decisión política sino el de la apelación a una fe. Sin fe no hay iglesia, aunque pueda haber y hay masivamente una fe que no forma parte del catolicismo y, en muchos casos, de ninguna otra institución eclesial". 
Esta fe que se le escapa a la Iglesia Católica es la que "atraviesa momentos críticos".

En América del Sud y el Caribe hay pobreza.
Por eso "Se entiende muy claramente por qué el signo de toda la gestualidad desplegada por Francisco desde su elección está dirigido a la humildad y al acercamiento con los pobres.
No es arbitraria la conexión de esa presentación pública del nuevo papa con el siguiente texto del documento al que nos estamos refiriendo: «La afirmación de los derechos individuales y subjetivos, sin un esfuerzo semejante para garantizar los derechos sociales, culturales y solidarios, resulta en perjuicio de la dignidad de todos, especialmente de quienes son más pobres y vulnerables».
Más aun, esa preocupación por los pobres no proviene de cualquier lugar. "El Papa está en un mundo en el que se desarrollan procesos de transformación social, con el cristianismo como emblema y sustento ideológico. Y ese proceso ocurre en el «distrito» de donde viene el Papa, de ese «fin del mundo» que él mismo mentó el día de su elección; ocurre en América del Sur. El mundo en el que actúa Francisco está atravesado por la crisis del paradigma capitalista bajo el que se desarrolló durante las últimas cuatro décadas". No se trata ya del simplismo de que Bergoglio sea argentino, se trata de que el lugar de donde proviene el Papa está atravesado por la crisis del paradigma capitalista, donde se desarrollan procesos de transformación social con el cristianismo como emblema y sustento ideológico.

Pero Mocca sagazmente advierte un problema: el discurso de la Iglesia es religioso.
Porque es claro que "según los obispos, la llave de la recuperación de un sentido universal, aun en el reino de la diversidad y la pluralidad, está en manos de la religión y, claro está, de su religión". Ya que "el uso episcopal difiere del uso político". Está claro, el episcopado reunido en Aparecida era religioso y católico y -nos informa- el discurso político difiere del religioso.
La cosa será, entonces, que allí dónde los obispos y misioneros, aleccionados por la Conferencia Episcopal que presidio el obispo Bergoglio, le den a las palabras un sentido religioso, habrá que otorgarles un sentido político que no tienen.


La política y el padrenuestro.

La probabilidad de apropiación y cambio de sentido del discurso religioso parece estar fundada en que, a pesar de que el cristianismo funciona como emblema y sustento ideológico, "Buena parte de su feligresía forma parte hoy de nuevos movimientos sociales que no solamente ejercen y educan en la solidaridad sino que también son formadores de una nueva ciudadanía, original y conflictiva, orientada hacia nuevos modelos de convivencia social". 

En este descubrimiento nada se puede reprochar al analista político.
El problema es que esto no es algo que Bergoglio deba aprender. Ni Bergoglio ni Benedicto XVI. La conferencia de Aparecida, si se lee todo el documento, comenzando por el título ("Discípulos y Misioneros de Jesucristo, para que nuestro pueblos en Él tengan vida"), si es cierto que da cuenta de la pobreza no es para cambiar nada, sino para buscar los lugares sociales propicios, por su vulnerabilidad, para generar misioneros. No es casualidad que la presidiera un jesuita, un misionero de las misiones.   
325. Los jóvenes provenientes de familias pobres o de grupos indígenas requieren una formación inculturada, es decir, deben recibir la adecuada formación teológica y espiritual para su futuro ministerio, sin que ello les haga perder sus raíces y, de esta forma, puedan ser evangelizadores cercanos a sus pueblos y cultura.
Esta es la "preferencia por los pobres" que vino a suplir la teología de la liberación.

El analista político no está obligado a leer los documentos más importantes de la Iglesia Romana. Por eso supone que sus lectores se sorprenderán como él al descubrirlos.
Dos años después de la conferencia del CELAM, Joseph Aloisius Ratzinger, otro papa del que había que olvidar su pasado, el de las Juventudes Hitlerianas, emitió la Encíclica Caritas in veritate. Hay allí una minuciosa descripción de las miserias y los peligros que aquejan y acechan hoy a la humanidad, muy particularmente la cuestión ecológica.
La gran responsable de ello, como en el documento cuyas partes no ha leído Mocca, es la globalización, que aparece como una maldición bíblica.  
Como en el texto de Aparecida se contabilizan los males y las penurias y se llama a corregir los excesos: caritas in veritate.
"Excesos" de los capitalistas financieros y empresarios. La Iglesia parece participar de la idea de un capitalismo serio.
Nuestro politólogo se asombra de que el documento episcopal mente la cuestión de la manipulación genética.
Como dije, no está obligado a leer los documentos vaticanos. Pero no todos los documentos vaticanos son secretos.
Ya desde, por lo menos 1982, la iglesia romana se ocupa de la biotecnología. Juan Pablo II afirmaba que  es “un precioso instrumento en la solución de graves problemas como el hambre, produciendo variedades de plantas más avanzadas y resistentes, además de crear medicamentos más efectivos”.
En la encíclica La caridad en la verdad, Benedicto decía que para abordar "el problema de la inseguridad alimentaria hay que promover el desarrollo agrícola de los países más pobres. Esto puede hacerse mediante la inversión en infraestructuras, así como con la difusión de la tecnología agrícola [...]".
Si el analista político lee el suplemento rural del diario del monopolio apreciará que es el mismo argumento que sostiene el Ingeniero Héctor Huergo en favor de los organismo genéticamente modificados (OGM) de Monsanto, autorizados por la Presidenta el año pasado.
El Vaticano posee una Pontificia Academia de las Ciencias. Desde 1999 viene reuniendo periódicamente una buena cantidad de técnicos que se expiden sobre los OGM. Todas las conclusiones de los seminarios ha sido publicadas por la Iglesia. Van dirigidas a la aceptación de los mismos como forma de "paliar el hambre".

También existe un Consejo Pontificio de Justicia y Paz. En 2011 trató el tema del capital financiero. Se verá que la preocupación es la crisis y la extrema desigualdad como un problema ético. Concluye con  un llamado para la creación de un organismo internacional de regulación de las actividades financieras.
El analista político podría observar que en estos documentos no aparece ninguna relación entre la utilización de los alimentos como commodities,  la cuestión ecológica y el hambre, por ejemplo.  

Pues bien, los países cuyas economías se basan en la explotación de los commodities resultantes de la agricultura basada fundamentalmente en OGM, de las que resultan la desertificación, la expulsión de pueblos originarios, campesinos y pequeños productores, están en el "distrito" de Francisco. Y, por cierto él, salvo que en esto también le falle la memoria, conoce bien, a diferencia de nuestro analista, los documentos vaticanos.
Entre esos países están Argentina, Brasil y Paraguay. Países donde los mentados procesos de cambio, además del citado Correa con la megaminería, se hallan los gobiernos que la Iglesia no ve con buenos ojos.
Lo que parece estar disputando la Iglesia Romana no parece ser más que el gobierno de un mismo proceso. El proceso de adaptación a la hegemonía del capital financiero, del que la Iglesia, se ve también por sus escándalos bancarios, no parece ajeno.
Lo está disputando en el terreno religioso con los pentecostales del populista (para ellos) Lula y, en el terreno político con todos. Me parece.

Coincidencia en la adaptación, evidente respecto a la deuda.
Parece no haberle llamado la atención al politólogo la celebración del "desendeudamiento".   
Dice el texto de CELAM: "406. Es urgente proseguir en el desendeudamiento externo para favorecer las inversiones en desarrollo y gasto social, prever regulaciones globales para prevenir y controlar los movimientos especulativos de capitales, para la promoción de un comercio justo y la disminución de las barreras proteccionistas de los poderosos, para asegurar precios adecuados de las materias primas que producen los países empobrecidos y normas justas para atraer y regular las inversiones y servicios, entre otros".
Todo un programa.

Desendeudamiento significa pago de capital e intereses. J.P.Morgan y Barclays recomiendan comprar bonos argentinos y venezolanos. Pese a los altos intereses que ha pagado Venezuela, en los últimos 14 años no ha dejado caer ningún vencimiento. En nuestro país ha dicho la presidenta que los dólares se precisan para pagar la deuda.
Petróleo y soja transgénica son commodities. Precios adecuados, dice el CELAM, para pagar deuda al capital financiero que, para evitar peligrosas crisis debe ser controlado y regulado por un organismo internacional, dice el Vaticano.

Si, efectivamente, algún distraído puede confundir el discurso de la iglesia romana con el de algún "líder populista", como teme Mocca, es porque en definitiva no hay tanta diferencia. Diríase que son complementarios.
No parece disputarse un espacio de discursos sino de poder sobre los fieles e infieles. Los más pobres. Poder terrenal que es social, político, económico, cultural y religioso. Y no lo ignoran algunos líderes sudamericanos y del Caribe. Y la iglesia, no sólo la católica, también y, seguramente; desde antes que aquéllos. Y el discurso del Vaticano nunca ha dejado de ser político, el cielo para los pobres, para los obispos la tierra.

Los cardenales han leído a Maquiavelo hace mucho tiempo y saben que la política no se hace con padrenuestros. ("Che gli stati non tengono co´ paternostri in mano". Istorie fiorentini, VII, 6.) Los jesuitas mejor que nadie, profesor Mocca.



Edgardo Logiudice
marzo de 2013.


   



[1] Es de observar la coherencia de la construcción filosófica de Feinnman. También la Presidenta participa de el desdoblamiento, es militante y funcionaria, pero en forma de hipóstasis teológica militante-funcionaria, une dos personas en una. Este sesgo teológico se acentuaría si se agregara la persona de "abogada exitosa" conque la Presidenta ha justificado sus bienes terrenales. Lindaríamos la hipóstasis trinitaria, esto explicaría el nombre de Cristina. 

viernes, 22 de marzo de 2013

Los ciudadanos clientes. De clientes, de vagos y de malentretenidos .


Apuntes sobre acumulación originaria, consumo, el capital cognitivo y hegemonía financiera.
                                                        

¿Qué es la verdad, si sólo sirve para andar rondándole a uno por la cabeza y no se puede constatar debidamente? SHLINK, Benhard. Mentiras de Verano. Barcelona, 2012, Anagrama. Pág. 127.


Espiga abandonada.

Estos apuntes giran alrededor de esta frase de Carlos Marx en el célebre Capítulo XXIV de El Capital, en la que reparé espiando y espigando sus textos sobre el consumo. Espigar es un milenario derecho de los pobres a recoger y consumir las espigas que quedan volcadas en la melga después de la siega. Las espigadoras, el famoso y hermoso óleo de Millet, está en París.

"Con la parte de la población rural que queda disponible quedan también disponibles, por tanto, sus antiguos medios de subsistencia, que ahora se convierten en elemento material del capital variable. Ahora, el campesino lanzado al arroyo, si quiere vivir, tiene que comprar el valor de sus medios de vida a su nuevo señor, el capitalista industrial, en forma de salario"[1]. Las cursivas son del autor, las negritas mías.


El cliente.

De aquí surge que consumir no es lo mismo que comprar. Se puede comprar sin consumir y consumir sin comprar. Cliente es sólo el que compra. Las espigadoras no son clientes, pero no todos los campesinos lanzados al arroyo pueden espigar, algunos deben ser segadores, de lo contrario no existiría el capital. Los segadores para ser clientes deben ser asalariados, pero primero son segadores cuyos medios de subsistencia tienen la forma de capital variable. Se ha de suponer, entonces, que alguien les dio de comer para que puedan trabajar y cobrar el salario con el que han de comprar. Devenir clientes.
El presupuesto es no sólo que los productores estén separados de los medios de producción, sino que los consumidores estén separados de los medios de subsistencia. La acumulación primitiva tiene dos caras.
Para realizar la ganancia el capital necesita clientes antes que asalariados, el pago del salario no es más que la forma en que alimenta al operario. Para el capitalista el consumo del obrero es un mal necesario, el cliente no.
Por eso el marketing no busca consumidores sino clientes. Cliente es "el comprador potencial o real de los productos o servicios"[2].
El consumo es un fin ideal pero no real de la producción industrial, el asunto no es satisfacer necesidades sino ganancias. Pero eso no se dice, se dice que el cliente es consumidor: "Cliente puede ser utilizado, según el contexto, como sinónimo de comprador (la persona que compra el producto), usuario (la persona que usa el servicio) o consumidor (quien consume el producto o servicio)"[3].
Pero el consumo es el presupuesto ideal del cliente, potencial o real. : "Clientes Potenciales: Son aquellos (personas, empresas u organizaciones) que no le realizan compras a la empresa en la actualidad pero que son visualizados como posibles clientes en el futuro porque tienen la disposición necesaria, el poder de compra y la autoridad para comprar. Este tipo de clientes es el que podría dar lugar a un determinado volumen de ventas en el futuro (a corto, mediano o largo plazo) y por tanto, se los puede considerar como la fuente de ingresos futuros"[4]. (Subr. EL)


El precio del cliente.

Por eso el cliente tiene valor: fuente de ingresos futuros, expectativa de ganancias. Los contables lo saben, el veneciano Fray Luca Pacioli inventó la partida doble en el siglo XV, Venecia era el centro del comercio mundial.
Así, dentro del "capital intelectual", como "activo invisible", ubican el "capital relacional" y éste es, sobre todo, la clientela. Existen varios métodos para apreciar su valor, sea para vender una empresa, para cotizar las acciones o para funcionar como garantía de solvencia . Ese valor será efectivo, o no para el capitalista, en la medida que cumpla alguna de esas funciones[5].
Por lo tanto, el conocimiento directo o indirecto del cliente, real o potencial, para el capitalista tiene un precio que representa valor y, como capital intelectual es capital cognitivo: un conocimiento, una información que puede generar valor, valor que se valoriza.


Cliens.

Antes de la transformación por la cual "La numerosa clientela diseminada y controlada hasta aquí por una muchedumbre de pequeños productores que trabajaban por cuenta propia se concentra ahora en un gran mercado atendido por el capital industrial"[6], a que alude Marx en el capítulo de la acumulación primitiva, los clientes tenían su historia.
Aparentemente el cliente de la modernidad sólo conserva del cliens romano un núcleo etimológico vinculado a la protección y, en todo caso, a la fidelidad y la obediencia.
Sin embargo creo que se puede establecer una continuidad básica algo más fuerte cuya disrupción acaece precisamente en uno de los procesos de la llamada acumulación primitiva: el licenciamiento de las huestes, que genera pobres que deben comprar.
En Roma, a diferencia del siervo, el cliens era un hombre jurídicamente libre. Miembro de una gens en decadencia, buscaba su patrocinio en otra, a cuyo patrón debía ir a saludar cada mañana, rendirle honores, a cambio del desayuno o algún dinero. 
Accedía así al consumo de sobrevivencia y también a un servicio. Debía acompañar al patricio y cuidar de la buena fama y honor de su patrono para que, a cambio, aquél lo defendiera en juicios. Para eso era alimentado, pero, dado que era libre, podía cambiar de patrocinador o tener más de uno. Claro es que, y también porque era libre,  no estaba como el siervo obligado a obedecer. Su obediencia se nutría de la fidelidad, ya que no había ningún contrato que lo obligara a ello.
Tener una buena y numerosa clientela como séquito fue signo de prestigio, poder y riqueza de los patricios.
Y, aunque no se diferenciaba tanto del esclavo, se fue asemejando más al proletario que, corrido por el hambre del campo llegaba a Roma para, ya en épocas del Imperio, ser alimentado por el Estado.
Como el proletario, el cliente también comenzó a vivir del trigo del Emperador  y, como no trabajaba, al menos se entretenía en los circos romanos. Consumía entretenido. Panem et circum.  La relación clientelar se degradó.
Más tarde la institución tomó otros rumbos menos pacíficos en las campañas imperiales y en una intrincada red de relaciones militares-feudales. La palabra adquirió un sesgo político, pero conservando un núcleo etimológico de protección y fidelidad, según parece[7].
Es con la disolución de aquellas relaciones, y con el licenciamiento de las huestes feudales cuando los pobres arrojados al arroyo, si quieren vivir tienen que comprar. Otro es ahora su patrono que lo alimenta en forma de salario. A éste no es necesario saludarlo cada mañana, basta cumplir el horario. Al nuevo señor la fidelidad que le interesa es como comprador y de ello se encarga el marketing fidelizando clientes a la marca. Y si el capitalista industrial de esmeró por disciplinar el cuerpo de los asalariados, las estrategias de venta se ocupan de disciplinar a los consumidores: la agenda señala los días de descuentos para concurrir al súper. 


Clientes forzosos.

Claro es que no siempre la fidelización fue el método para conservar y generar clientes.
La deuda compulsiva ha sido ha sido una forma colonial de conservar clientes. Así como la deuda fue otro aspecto de la acumulación primitiva, claro que no privada sino pública. Pero siempre de la masa que debe trabajar para pagarla. Procesos forzosos de endeudamiento que parecen libres, la deuda es un arma más poderosa que las huestes militares.
"La deuda pública, o sea, la enajenación del Estado —absoluto, constitucional o republicano—, imprime su sello a la era capitalista. La única parte de la llamada riqueza nacional que entra real y verdaderamente en posesión colectiva de los pueblos modernos es... la deuda pública. Por eso es perfectamente consecuente esa teoría moderna, según la cual un pueblo es tanto más rico cuanto más se carga de deudas. [...] La deuda pública se convierte en una de las palancas más potentes de la acumulación originaria"[8].
También los peones indios de México eran libres de endeudarse.
"Los Indios son fáciles en recibir dineros, y obligarse por ellos, y siendo mucha cantidad, quedan casi en esclavonia"[9].
"Los términos del trabajo eran registrados en contratos por escrito, en parte porque esto parecía adecuado al ideal real de trabajo voluntario. En un acuerdo contractual el patrono y el trabajador indio aparecían como agentes libres, las formalidades legales se llenaban ante los jueces reales y se especificaban los salarios, horas y otros beneficios de los trabajadores"[10].
"Las estancias y haciendas de la América española eran trabajadas en el siglo XVIII por peones que, aunque jurídicamente libres, estaban sujetos al propietario de la tierra a causa de las deudas que con él contraían"[11].
"El trabajo por deudas [...] recibió su primer ímpetu en los obrajes y se extendió de allí a otra instituciones de empleo. Podía incurrirse en deudas de muchas maneras. Un anticipo en los salarios a un trabajador «libre» de un obraje lo ponía inmediatamente en deuda. Un trabajador indio podía ser forzado a aceptar dinero pagable en trabajo, o podía ser requerido de comprar, con fondos prestados, el equipo que tenía que utilizar en el trabajo del obraje. La deducciones podían ser hechas contra la cuenta de un trabajador si su tela terminada pesaba menos que la lana en bruto con la que había empezado a trabajar. Las ventas obligatorias, con precios fijos y la prohibición de hacer compras en otra parte, podía prolongar o aumentar las deudas"[12]. "[...]  algunos hacendados obligaban a sus trabajadores indígenas renuentes a tomar mercancías o dinero con tal de establecer una obligación legal"[13].
Comprar aparecía como un derecho cuando en realidad era una obligación.

Parece claro, para obtener trabajo forzado con forma de trabajo libre, el asunto era forzar las compras: cliente forzado. La estructura es una secuencia: cliente-deudor-trabajador. La deuda es el soporte del trabajo futuro.
Cliente forzado y alimentado para que trabajara. El salario no es otra cosa que los alimentos en forma de dinero en manos de la hacienda, capital variable del capitalista industrial, o de una hacienda jesuítica protocapitalista[14]: "Hasta esa época, en Santa Lucía la costumbre había sido pagar a los peones al terminar la trasquila de agosto. Por lo general las deudas contraídas por los trabajadores durante el año equivalían a sus sueldos, así que era muy poco el dinero que cambiaba de mano"[15]. (subr. EL)
Parece claro que si las deudas equivalían a lo consumido, el salario conque se pagaban equivalía a los medios de subsistencia y que el dinero que los representaba estaba en manos de los hacendados jesuitas.


Vagos con y sin licencia.

Consumir sin comprar no está bien visto, salvo que se tenga algún permiso.
Del que subsiste y no se sabe cómo se suele desconfiar, y se le ha llamado vago. Que suele ser, además, malentretenido.
El Reino de España se encargó de definirlo: "El que sin oficio ni beneficio , hacienda o ramo vive, sin saberse de que le venga la subsistencia por medio lícitos y honrados"[16]. (Subr. EL)
Pero el vago parece tener su caldo de cultivo en la abundancia: "Exceso de vagos, malentretenidos y desempleados y falta de trabajadores [...] lograba su explicación en la idiosincrasia de sus habitantes y en la abundancia de medios para vivir sin trabajar"[17].  (Subr. EL). En este caso el problema no es que el vago no trabaje sino que no compre. Si hay abundancia no hay clientes. La cuestión es si la abundancia está disponible o no. Quién dispone de la abundancia, si todos (propiedad común) o algunos (propiedad privada). En este último caso, pobres son los que no tienen bienes comunes o personales. Los arrojados al arroyo que, si quieren vivir tienen que comprar. Los pobres están obligados a ser clientes, pero para ello deben trabajar. Si consumen y no compran, porque no trabajan, son delincuentes, salvo que tengan licencia.
Decía un Juez Pedáneo de Córdoba en 1803: "Asimismo ha de merecer a la recta justicia de Usted,  libre sus órdenes sin distinción de todo el que se topase, sin papel de conchabo, autorizado por Juez, sea remitido a esa Real Cárcel, para que de ese modo vivan sujetos los vagos con personas de honrada conducta y suficientes bienes..."[18]. (Subr. EL)
Suficientes bienes para mantenerlos y hacerlos trabajar, conchabarlos.
"La reina Juana y Carlos I en Valladolid habían distinguido ya en 1523 a «los verdaderamente pobres» a quienes autorizaban a mendigar en sus ciudades o villas o aldeas y lugares de su tierra [...] en tanto acreditasen cédula y licencia para hacerlo"[19]. (Subr. EL)
"Ciegos «verdaderos"  confesados y comulgados, y estudiantes con licencia del Rector o del Juez Eclesiástico podían también mendigar en sus lugares de origen o residencia"[20].
Mendigos, ciegos y estudiantes que no eran maltentretenidos.



El "advertainment", malentretenidos y "prosumidores".

Pero hay entretenimientos que producen clientes y consumidores que producen entretenimientos. El entretenimiento es un lugar de producción de clientes que, aunque no compren efectivamente de todos modos tienen valor, valor de plaza. Y no son vagos, son consumidores que producen. Tanto en el ámbito del marketing, el branding, la mercadotecnia o la mercadología, como entre los partidarios de la teoría del capital cognitivo se denominan prosumidores. Son aquéllos que consumiendo producen.
Tienen particular relevancia en el advertainment. "El advertainment es, ante todo, entretenimiento donde la marca está presente de manera intangible [...] el objetivo final de esta herramienta de comunicación publicitaria es entretener, divertir a un público [...] busca al consumidor en sus momentos de ocio y entretenimiento, más apropiados a la experimentación de la marca [...] estos contenidos pueden ser objeto de colección para los heavy users o usuarios intensivos, estos son aquellos clientes que viven la marca de una forma activa y que desean propagar su mensaje porque lo sienten como propio"[21]. (Subr. EL)
"Todo esto podría relacionarse  con el paso del consumidor pasivo al  prosumidor, término que fue acuñado por Toffler en su obra  La Tercera Ola, donde hace referencia a un nuevo agente de la “aldea global” que no se limita a su función de consumidor sino que puede aportar también otros bienes, o servicios a la red"[22].
Alvin Toffler es el futurólogo de cabecera de Carlos Slim, según Forbes, quizá el hombre más rico del mundo. En una entrevista del 2008 decía a CNN Expansión: “Los consumidores ofrecerán cada vez más consejos gratuitos a las empresas y esos consejos formarán parte del sistema económico de producción”. “Es un fenómeno en el que los consumidores crean valor económico por sí mismos y posteriormente transfieren ese valor a la gran economía monetaria”[23]. (subr.EL)
Los prosumidores producen gratuitamente y transfieren valor, generando un bien intangible: clientes potenciales, expectativa de ganancia, capital intelectual.
Hay otras formas de producción gratuita de este tipo más visibles cuando quince mil personas corren diez kilómetros con remeritas con el logo de Nike.
"Hoy los consumidores se transforman en medios de comunicación, son productores en el ámbito de la promoción [...] hoy, todos consumidores y productores son una misma persona. El análisis de la competencia y la identificación del valor agregado, ejes centrales de un plan de empresa, adquiere otra dimensión con la llegada de los Prosumidores"[24].  (Subr. EL)

Pero los entretenimientos más difundidos quizá sean los videojuegos. También utilizados en el advertainment y, quizá también donde más operen los prosumidores.
"Videojuegos o juegos online, conocidos profesionalmente como advergaming,  en ocasiones las marcas crean sus propios juegos o videojuegos donde tanto el producto como los valores de la marca están presente"[25].
Para los partidarios de la teoría del capital cognitivo constituyen su actividad paradigmática.
"Muchos de los juegos, sobre todo los buenos, son una creación de redes que superan el marco del lugar de trabajo. Estas redes incorporan, de muchas maneras, la actividad productiva no remunerada de los consumidores en el desarrollo del juego. Estos procesos de movilización de los «prosumidores» digitales comprenden la recuperación de información sobre los gustos y las preferencias de los jugadores por procedimientos de vigilancia en red y de líneas abiertas, la creación de centros de experimentación de ocio interactivos, y la utilización, por medio de una simple llamada, de una fuerza de trabajo de reserva, la de los amantes de los juegos digitales. [...] Los casos paradigmáticos son a este respecto Doom y Quake, matanzas laberínticas de monstruos épicos en las que los relatos originales son interminablemente desarrollados mediante la adición de nuevos estratos  creados por los jugadores y por la circulación en Internet. Estos procesos son ahora corrientes en todo lo relativo a los juegos de ordenador; sirven para crear no sólo una renovación del interés por los juegos, sino también una especie de área de entrenamiento voluntario y de reclutamiento para los futuros obreros de la industria"[26].


Capital cognitivo y cercamientos.

Los partidarios de la teoría del capitalismo cognitivo, algunos de los cuales se expresan en la revista Multitudes, ponen el acento en la creatividad de los usuarios de software. Esta actividad está cercada por los derechos de propiedad intelectual y ese cercamiento configuraría el período de acumulación primitiva del nuevo capitalismo del conocimiento. Sus productores conforman ahora el cognitariado. Se trata de una nueva economía que cuestiona toda la economía clásica .
"El capitalismo cognitivo se encuentra en su fase de acumulación primitiva"[27].
Ellos prestan singular atención a la figura del cercamiento hallándola en los derechos de propiedad privada de los conocimientos (propiedad intelectual, patentes, etc.), es decir, como "peajes de acceso al conocimiento".  Peajes que se hallan en oposición a las "externalidades positivas", esto es, al uso productivo gratuito y colectivo de aplicación y creación por parte de los consumidores, que hace que "la apropiación privada se vuelva cada vez más acrobática y profundamente inoperante".
Esto da lugar a la aparición de figuras híbridas , como lo es el copyleft.  "Ella produce propiedad social y colectiva utilizando el derecho comercial". Es un "derecho moral" que debilita la mercantilización de los conocimientos . "El monopolio de la propiedad de la ciencia no está asegurado frente al cognitariado (el proletario del trabajo cognitivo, quien puede ampliamente apropiarse de los instrumentos de trabajo y evadirse en actividades no mercantiles o controladas por él)"[28].  (Subr. EL)
La actividad, que confunde ahora en una misma persona al consumidor y al productor no remunerado, generaría un posibilidad de salir de la lógica mercantil. Se confunden mercado y producción. Dado que esta actividad genera valor sería un derecho moral, no jurídico, la implantación de una renta universal, ya que la producción es directamente social: el general intellect que anunciaba Marx en los Grundrisse. 
Una idea clave para esta escuela es que hay una "reducción casi a cero del coste de reproducción del conocimiento. [...] La reproductibilidad indefinida, con un coste casi nulo del conocimiento, vuelve muy inoperantes, inaplicables, las reglas y las sanciones previstas para obligar a los consumidores a pagar" (Subr. EL)[29]. Es decir, vuelve inoperantes las normas para transformar el consumidor en cliente.
De allí se deriva, por ejemplo, que  los salarios no deberían contabilizarse como un pasivo, ya que si los prosumidores trabajan gratis no se adeudan salarios. Esta contabilización falsea la apreciación del valor. Lo mismo sucede con las inversiones materiales en red ampliamente financiadas por la intervención pública[30]. Es decir, con una apropiación de lo público, tal como en la acumulación primitiva.
De allí deriva también la crisis especulativa de las empresas de la economía Internet. Su actividad es "cada vez más parasitaria", no se trata de ganancias sino de una renta fundada en "el reforzamiento de los derechos de propiedad intelectual y las estrategias que han llevado al desarrollo de la financiarización"[31].
Y de allí el fracaso de la net economy que traduce la dificultad que experimenta "para tomar realmente el control de la esfera de la información, del conocimiento, con las herramientas que dispone (es decir, los derechos de propiedad y las instituciones represivas o iniciativas encargadas de hacerse respetar) [...]"[32].
Creo que es verdad que con el clásico derecho de propiedad no es fácil cercar los conocimientos. Hegel ya lo había sentenciado y también había dicho que respetar la autoría intelectual era sólo una cuestión de honor, derecho moral para estos autores. Si el clásico derecho de propiedad no funciona y el consumidor no está obligado a pagar, no hay mercancía. Aun más, esta actividad del prosumidor por puro gusto y sin remuneración, sería el sueño de Holloway, un hacer. Pero me parece que ello no significa que no exista apropiación del trabajo ajeno ni ganancias. Probablemente Sony, Nintendo y Toffler sean más descarnados.
Estos teóricos señalan que se ha debilitado la separación del productor de los medios de producción y, con ello, la diferencia entre productor y consumidor. Y, al menos en ese sector de la producción, esto parece ser así. Pero quizá el prosumidor  no se alimente ni cobije con software. Los autores lo sospechan y por ello proponen una renta universal[33].
La separación de los consumidores con los medios de subsistencia es la otra cara de la acumulación primitiva que también se reproduce incesantemente. Y en ese divorcio las nuevas formas de propiedad que atienden a otros bienes intangibles, como los son la clientela y la ganancia futura, se expresan de otra manera. El carácter de comodities, futuros y derivados de los granos, que no conducen tanto a crisis financieras como a crisis alimentarias, por un lado[34]. Y, por otro, al consumismo real o virtual generado por el marketing, donde el prosumidor, como vimos tiene también su puesto.  Y allí están los clientes, los obligados a comprar. Y endeudarse, y trabajar para pagar.


La acumulación primitiva.

Esa otra cara de la acumulación primitiva parece a veces la carta robada del cuento de Poe.
Una importante y fructífera corriente vincula la acumulación primitiva a las desposesiones más o menos violentas de los recursos naturales (las industrias extractivas) y los bienes comunes (privatizaciones).  Acá el acento está puesto en la separación y destrucción de las condiciones de vida naturales (medio ambiente) y sociales (comunidad) como vía de mercantilización. Dentro de esta corriente se ha polemizado respecto a continuidad o no de la acumulación primitiva en nuestra época.
La polémica fue publicada en la revista Theomai.  Claudia Composto y Diego Pérez Roig, en la Presentación del número 26, reseñan alguna de estas posiciones[35]. 
Ellas van desde negar de plano cualquier sentido transhistórico de la acumulación dado que éste es un concepto muy preciso: "la acumulación de capital propiamente dicha incluye en sí misma la continuidad de la separación entre trabajadores y medios de producción, pero en el marco del sistema capitalista ya consolidado[36] (subr.EL), hasta sostener que "la acumulación primitiva no puede ser reducida a un acontecimiento histórico pasado, sino que se encuentra necesariamente presente en los sistemas capitalistas «maduros» [...] una vez consumada la escisión originaria entre productores y medios de producción, aquella se perpetúa y reproduce a escala ampliada [...] la acumulación primitiva se reactualiza como estrategia reactiva del capital [...]"[37] (Subr.EL). En este último sentido también se sostiene que "la acumulación primitiva no se restringe al período de transición entre modos de producción que culminó con la emergencia del capitalismo [...] la acumulación primitiva se reproduce constantemente de dos formas: a) a partir de una recurrente separación de productores directos de sus medios de producción, [...];b) por medio de la reproducción de la relación salarial en el marco de relaciones del capital ya establecidas, con el objetivo de reafirmar la explotación de la fuerza de trabajo en el ámbito productivo. [...] la acumulación primitiva produjo como resultado el divorcio originario de las masas de población respecto de sus medios de producción y subsistencia" (Subr. EL)[38].
Una variante estaría constituida por una lectura de un texto de  Harvey de 2004, que hacen las autoras de la presentación: "Según Harvey, «la acumulación primitiva que abre una vía a la reproducción ampliada es una cosa y la acumulación por desposesión que interrumpe y destruye una vía ya abierta es otra muy diferente» [...] Ciertamente, existe una necesidad teórica de diferenciar conceptualmente a los mecanismos extra-económicos  transicionales entre modos de producción –la «acumulación originaria» propia del clásico ejemplo inglés, o la que se produjo en los países latinoamericanos al momento de su plena integración al
mercado mundial en el siglo XIX–, de aquellos que operan al interior de relaciones
capitalistas plenamente constituidas –productores directos ya separados de los medios de
producción, Estado-nación consolidado y mercado interno establecido–, o en sus márgenes - afectando formas de relacionamiento social no-capitalistas, pero sometidas por aquellas.
Así, la asimilación de prácticas caníbales, depredadoras y fraudulentas propias de la
acumulación originaria, ha contribuido a la parcial resolución del crónico problema de
sobreacumulación que aqueja al capitalismo desde mediados de los ‘70. La liberación y
apropiación de activos –que van desde recursos naturales y saberes ancestrales, hasta
empresas públicas y derechos sociales- a un precio muy bajo (o nulo), permite que los
excedentes ociosos de capital se canalicen de forma rentable a través de la privatización, la
mercantilización y la especulación financiera. En efecto, la prolongada crisis en el ámbito de la reproducción ampliada llevó a una profundización y extensión inusitada de la
acumulación por desposesión en los últimos cuarenta años, que convirtieron a esta dinámica predatoria en el núcleo central de las prácticas imperialistas [...][39]. (Subr. EL)

Como vemos, respecto a la acumulación primitiva, en todos los casos la separación entre el productor y los medios de producción tiene el papel más relevante. No así en el caso de la acumulación por desposesión, pues aquí se mencionan la mercantilización y la especulación financiera. No obstante, si nos atenemos a esta lectura de Harvey, lo definitorio de las relaciones capitalistas plenamente constituidas es la separación del productor directo de sus medios. Sólo Bonefeld menciona de paso la separación de los medios de subsistencia, es decir del consumo. Y, con ello, la obligación de comprar que obliga a vender. El doble papel del salario a que hace referencia el párrafo de Marx transcrito al comienzo.



Acumulación por desposesión.

Transcribí la anterior lectura de Harvey al solo efecto de ejemplificar sobre el doble carácter de la separación, pero sería injustificado omitir su visión de conjunto.
En un texto de 2011, luego de hacer referencia a las expulsiones campesinas de las  tierras, dice: "Estas formas de desposesión, todavía en práctica aunque se dieran con mayor fuerza aún en las primeras etapas del desarrollo capitalista, tienen muchos equivalentes actuales"[40]. (Subr. EL)
"El sistema de crédito se ha convertido ahora, no obstante, en la principal palanca moderna para la extracción de riqueza del resto de la población por el capital financiero". Y, entre otras prácticas depredadoras de la financiarización señala "[...] la promoción de niveles de endeudamiento que reducen a poblaciones enteras, incluso en los países capitalistas avanzados, a la servidumbre por deudas [...]"[41]. (Subr. EL)
Me parece claro que la promoción de niveles de endeudamiento tiene como medio el consumo, que éste es un modo de apropiación del trabajo ajeno y que su destinatario es el capital financiero.


La carta robada.

"Con la parte de la población rural que queda disponible quedan también disponibles, por tanto, sus antiguos medios de subsistencia, que ahora se convierten en elemento material del capital variable. Ahora, el campesino lanzado al arroyo, si quiere vivir, tiene que comprar el valor de sus medios de vida a su nuevo señor, el capitalista industrial, en forma de salario".

Si volvemos a este texto propongo detenernos en la afirmación Si quiere vivir tiene que comprar el valor de sus medios de vida bajo la forma salario.      
Los medios de vida o consumo de sobrevivencia son el elemento material del capital variable. El capital variable es la parte del capital en forma dinero destinada a salarios, es decir el fondo destinado a mantenimiento de los productores. El dinero es la forma del valor. Por eso el proletario debe comprar el valor de los medios de vida y éste valor tiene la forma dinero. Luego, para poder comprar debe poseerlo y el único modo de poseerlo es ganar un salario. Por lo tanto tiene que comprar el valor de sus medios de vida bajo la forma salario. El salario no es, entonces, sólo el precio de la fuerza de trabajo sino la forma bajo la cual el productor compra sus medios de vida, es decir consume.
Creo que de no leerse así la afirmación de Marx no tendría demasiado sentido.
Y, si esto es así, este es el aspecto fundamental de los cercamientos que, efectivamente se siguen reproduciendo, pero no ya como punto de partida histórico y lógico del régimen salarial del capitalismo industrial, sino como resultado del sistema ya desarrollado y, ahora, bajo el comando del sector financiero. Sector cuya base es el préstamo y no la producción, que se halla subordinada a él.
No es extraño entonces que la Bolsa de Nueva York, donde se cotizan las acciones de las empresas haya sido comprada por  la Intercontinental Exchange (ICE), operadora electrónica de mercado de derivados y commodities. Lugar, precisamente, donde se negocian, entre otros, los futuros de alimentos, de medios de subsistencia.
Ninguna forma de apropiación del trabajo ajeno desaparece totalmente, pero las menos desarrolladas suelen sucumbir ante el dominio las más desarrolladas, operando como resultado y función de éstas[42].
La clientela subsiste como un activo a futuro, como compradores potenciales o virtuales, más que efectivos. Así es como tienen un valor para la "industria financiera" y, por eso, poco importa si dos quintas partes de la población mundial no compra o compra poco. Por eso, me parece, conviven el consumismo y el subconsumo.
Todos los fenómenos que dan lugar a este renacimiento teórico de la acumulación primitiva son constatables y todas las denuncias me parecen pertinentes. Pero quizá no lo sean las traslaciones analógicas.  
El papel relevante de la separación del productor de los medios de consumo, a la par que el de los medios de producción, significa la creación del mercado del capital industrial y, con él de la clientela. Esto está señalado precisamente en este famoso Capítulo XXIV, probablemente, el lugar donde Marx se refiere más al consumo de subsistencia.
" [...] se despoja a los pobres de una parte de sus medios de sustento, [...] «se verán convertidos en hombres obligados a trabajar para otros si quieren comer y tendrán que ir al mercado para proveerse de cuanto necesiten"[43]. (Subr. EL)
"La expropiación y el desahucio de una parte de la población rural, no sólo deja a los obreros, sus medios de vida y sus materiales de trabajo disponibles para que el capital industrial los utilice, sino que además crea el mercado interior. En efecto, el movimiento que convierte a los pequeños labradores en obreros asalariados y a sus medios de vida y de trabajo en elementos materiales del capital, crea para éste, paralelamente, su mercado interior. [...] estas materias primas y estos medios de vida se convierten ahora en mercancías, vendidas por los grandes arrendatarios, que encuentran su mercado en las manufacturas. [...] La numerosa clientela diseminada y controlada hasta aquí por una muchedumbre de pequeños productores que trabajaban por cuenta propia se concentra ahora en un gran mercado atendido por el capital industrial"[44]. (Subr. EL)
También la cuestión de la deuda como modo de apropiación del trabajo ajeno está planteado en el capítulo sobre la acumulación primitiva, por lo que éste amerita un mayor análisis, que supere aquellas lecturas impuestas como aproximación y divulgación a los alumnos del Ciclo Básico Común.


El cliente ciudadano.

Pero el camino del cliente no se ha perdido en su carácter de activo intangible como potencial generador de expectativas de ganancias. El cliente real, efectivo, el gran cliente, el VIP, ha logrado un privilegio histórico. Ha superado al ius sanguinis y al ius solis. Con su estatus puede adquirir la residencia y la nacionalidad de un país, aunque no viva ni  haya nacido en él. Así como el siervo llegó a ser propietario, el cliente ha llegado a ciudadano.
"El Gobierno planea otorgar la residencia a quienes compren pisos de 160.000 euros. El Gobierno haría esa excepción con quienes compren una casa de más de 160.000 euros. La medida busca animar la venta de viviendas entre inversores chinos y rusos"[45].
La residencia es un paso obligado para la obtención de la ciudadanía. Medidas similares ya se tomaron en Portugal e Irlanda.
Claro es que las casas deshabitadas son en su mayoría aquéllas abandonadas por no poder pagar las hipotecas por los otros clientes, los desposeídos, y de las que son  acreedoras los bancos. Es decir, premio de ciudadanía para cobrar los créditos financieros. Destrucción de la propiedad personal basada en el trabajo por la propiedad capitalista-financiera basada en el préstamo para el consumo. La deuda de los vagos y malentretenidos de  hoy, que ya no pueden ni mendigar."En Asís, la ciudad de San Francisco, está prohibido mendigar (algo que también ocurre en Verona, Venecia y Florencia, entre otras) porque puede causar molestia o acoso a los turistas"[46]. También en Valladolid[47], donde "La reina Juana y Carlos I en Valladolid habían distinguido ya en 1523 a «los verdaderamente pobres» a quienes autorizaban a mendigar en sus ciudades o villas o aldeas y lugares de su tierra [...] en tanto acreditasen cédula y licencia para hacerlo".
Quizá valga la pena pensar la profanación de los usos como consumos atendiendo a alguna indicación de Giorgio Agamben en Profanaciones. Algo más que indignarse.




Agradezco a mi esposa, Profesora Julia Falcón, la paciencia y la indicación y préstamo de la bibliografía sobre las haciendas en México.


Edgardo Logiudice
Diciembre 2012.    






[1] MARX, Carlos. El Capital. Crítica de la Economía Política. Buenos Aires, 1956. Cartago. Tomo I, Pág. 598.

[2] Customer: The actual or prospective purchaser of products or services. American Marketing Association, Dictionary. http://www.marketingpower.com/_layouts/Dictionary.aspx?dLetter=C#customer+orientation

[3] Esta expresión que figura en muchísimos trabajos de mercadotecnia probablemente esté inspirada en Philip Kotler, un prolífico y aparentemente respetado estudioso del marketing.
[4] MORA OLMOS, Marlene  (Universidad Tecnológica de Jalisco) . Tipos de clientes tradicionales y de Internet. https://docs.google.com/document/d/1g7dxxmJVyPmh7F1JMO3mVLVMjjQU0ue_WL8PDtrQMoQ/edit
[5] Ver MAGLIOLO, José M. y otros. Capital intelectual: el intangible generador de valor del tercer milenio. Sextas Jornadas "Investigaciones en la Facultad" de Ciencias Económicas y Estadísticas, noviembre 2001, Universidad Nacional de Rosario.
[6] MARX, C. Op.cit. Pág. 599.
[7] ALFÖLDI, Géza. Historia social de Roma. Madrid, 1996. Alianza Editorial. 
[8] MARX, C.,  Op.cit. Pág.604.
[9] Bentura Beleña, Recopilación sumaria, I, 2a.
[10] GIBSON, Charles. Los aztecas bajo el dominio español (1519-1810).México, 1967. Siglo XXI,. Pág. 250.
[11] ZAVALA, Silvio. Programa de Historia de América en la época colonial. México, D. F., 1961. Instituto Panamericano de Geografía e Historia, Comisión de Historia, Publicación núm. 260, Pág. 185.
[12] GIBSON, Charles. Op.cit. Págs. 257/258.
[13] TAYLOR, William B.,  Haciendas coloniales en el Valle de Oaxaca.  En AA.VV., Op. cit. Pág. 93.
[14] En los años sesenta hubo fuertes polémicas sobre el carácter capitalista o no de estas explotaciones. Dado que no es el caso tratarlas acá opto por este término, teniendo en cuenta la existencia la forma salario como Modo de apropiación del trabajo ajeno.
[15] RILEY, James Denson. San Lucía: desarrollo y administración de una hacienda jesuítica en el siglo XVIII. En AA.VV, Haciendas, Latifundios y plantaciones en América Latina. México, 1975. Siglo XXI, Pág. 259.
[16] Real Orden sobre vagos, siglo XVIII. Colección Manuscritos de la Biblioteca Nacional, Legajo 290, Documento 4468. En YANZI FERREIRA, Marcela Aspell (Universidad de Córdoba). La regulación jurídica de las formas de vida marginal en Indias. Revista chilena de Historia del derecho, Facultad de derecho Universidad de Chile, n° 16, 1990. En http://www.historiadelderecho.uchile.cl/index.php/RCHD/search/advancedResults
[17] YANZI FERREIRA, Marcela Aspell. Op. cit.
[18] Íd.ant.
[19] Íbid.
[20] Novísima Recopilación, Libro VII, Título XXXIX, Ley VIII. Citado Ídem.
[21] RAMOS, Marina. Cuando la marca ofrece entretenimiento: aproximación al concepto de advertainment. Revista Questiones Publicitarias, vol.1, n° 11, 2006, págs. 42,43.  http://www.maecei.es/questiones_publicitarias11.html
[22] RAMOS, Marina. El advertainment y las transformaciones de los formatos en el ámbito publicitario: el caso de los  fashion films. Tripodos Extra, 2009, Vol 2, Págs. http://www.academia.edu/542636/El_advertainment_y_las_transformaciones_de_los_formatos_en_el_ambito_publicitario_el_caso_de_los_fashion_films

[23] El futuro según Alvin Toffler. http://www.cnnexpansion.com/expansion/el-futuro-segun-alvin-toffler

[24] "Los 'Prosumidores', esenciales en las nuevas estrategias de marketing online". En http://www.puromarketing.com/

[25] RAMOS, Marina. Op.cit. Pág. 45.
[26] DYER-WHITEFORD, Nick. Sobre la contestación al capitalismo cognitivo. Composición de clase en la    industria de los videojuegos y de los juegos de ordenador. En AA.VV. Capitalismo cognitivo, propiedad intelectual y creación colectiva. Madrid, 2004. Traficantes de sueños, pág. 54.
[27] MOULIER-BOUTANG, Yann. Riqueza, propiedad, libertad y renta en el "capitalismo cognitivo". En AA.VV. Capitalismo cognitivo, propiedad intelectual y creación colectiva. Madrid, 2004. Traficantes de sueños. Pág. 111.
[28] Íd.ant. pág. 118.
[29] MOULIER-BOUTANG, Yann. Riqueza, propiedad, libertad y renta en el "capitalismo cognitivo". En AA.VV. Capitalismo cognitivo, propiedad intelectual y creación colectiva. Madrid, 2004. Traficantes de sueños. Pág. 110.
[30] Íd.ant.
[31] VERCELLONE, Carlo. Capitalismo y conocimiento: "Existe una contradicción sustancial entre la lógica del capitalismo cognitivo y las condiciones para una economía basada en el conocimiento". Entrevista de Pablo Míguez en Herramienta n° 50, Buenos Aires, julio 2012, pág. 160. 
[32] MOULIER-BOUTANG, Yann. Op. cit.
[33] "Para pasar dos horas en la red, para leer, para inventar empleos que no sean formas degradantes de esclavitud disfrazada, es necesario haberse liberado de la búsqueda cotidiana del pan, del alquiler mensual, de las facturas de teléfono". Íd.ant.
[34] " [...] la conversión de los bienes naturales -tanto renovables como no renovables- en  commodities, esto es, un tipo de activos financieros que conforman una esfera de inversión y especulación extraordinaria por el elevado y rápido nivel de lucro que movilizan en tanto «mercados futuros», responsables directos del aumento ficticio de los precios de los alimentos y de las materias primas registrado en el mercado internacional
durante el último lustro". COMPOSTO, Claudia, NAVARRO, Mina Lorena. Estados, transnacionales extractivas y comunidades movilizadas: dominación y resistencias en torno de la minería a gran escala en América Latina. Revista Theomai n° 25, Primer semestre 2012. En http://revista-theomai.unq.edu.ar/NUMERO%2025/7Composto.pdf
[35] COMPOSTO, Claudia; PÉREZ ROIG, Diego. Trazos de sangre y fuego ¿continuidad de la acumulación originaria en nuestra época?. Revista Theomai 26. Segundo semestre de 2012. http://revista-theomai.unq.edu.ar/NUMERO%2026/Presentaci%C3%B3n.pdf
[36] ZAREMBKA, Paul. La acumulación primitiva en el marxismo ¿Separación histórica o trnashistórica de los medios de producción? En Theomai 26, Op.cit.
[37] DE ANGELIS, Massimo. Marx y la acumulación primitiva. El carácter continuo de los "cercamientos" capitalistas. Theomai 26. Op.cit.
[38] BONEFELD, Werner. La permanencia de la acumulación primitiva: fetichismo de la mercancía y constitución social. Theomai 26. Op.cit.

[39] COMPOSTO, Claudia; PÉREZ ROIG, Diego. Op.cit.
[40] HARVEY, David. El enigma del capital y la crisis del capitalismo. Madrid, 2012, Akal, Pág. 202.
[41] Íd.ant. Pág. 203.
[42] "Hoy, la supremacía industrial lleva consigo la supremacía comercial. En el verdadero período manufacturero sucedía lo contrario: era la supremacía comercial la que daba el predominio en el campo de la industria". MARX, C. Op.cit. Pág. 604.
[43] Íd.ant. Pág. 583.
[44] Íd.ant. Pág.599.
[45] El País, Madrid, 19/11/2012.
[46] La Nación, 24/8/2008.
[47] "La Policía Municipal de Valladolid ha denunciado a tres mendigos con una multa de 80 euros a cada uno de acuerdo con la ordenanza municipal que prohíbe la mendicidad en la vía y espacios públicos de la ciudad, que entró en vigor el pasado 1 de abril". ABC, Madrid, 7/6/2012.