miércoles, 15 de octubre de 2014

Deuda soberana y pago soberano. Reflexiones comedidas.

donde los estados ejecutan las estrategias de los grandes grupos financieros que los "asesoran". Cuando no son dirigidos directamente por sus mismos directores ejecutivos o socios. Tal el caso de Mario Draghi,  actualmente el Presidente del Banco Central Europeo. Fue vicepresidente y socio de Goldman Sachs, uno de los cuatro bancos de inversión más importantes del mundo. Este grupo, bajo su vicepresidencia, "asesoró" al gobierno griego en el año 2002 para maquillar la deuda a fin de que Grecia pudiera entrar en el euro. Fue Director General del Tesoro italiano.

Uno de los últimos informes del Directorio Ejecutivo del FMI[1], suscitado particularmente por la situación actual de Argentina, analizó el documento del personal "técnico" para el fortalecimiento del marco contractual para las reestructuraciones.
El principal equipo "técnico" puesto de relevancia por el Directorio del FMI es la Asociación Internacional de Mercados de Capitales, que recientemente ha publicado un modelo de cláusulas contractuales (Cláusulas ICMA). Entre sus miembros figuran nuestros propios Agentes Organizadores del Canje designados en el 2005 por nuestro entonces Presidente: Barclays, Merrill Lynch y UBS. Además de  bancos de inversión americanos como Goldman Sachs, JP Morgan y Morgan Stanley. 
Las nuevas reglas fueron formuladas por JP Morgan, Citibank, Merril Lynch, los principales bancos comerciales y los Bancos Centrales de más de 50 países.
El informe no hace referencia a la tan mentada Resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la posibilidad de un marco legal para las restructuraciones, recientemente dictada. Es decir, ignora una decisión de lo que, en teoría, es el órgano internacional más importante de los estados soberanos.
Sin embargo este órgano, por el contrario, se guía por las recomendaciones del Fondo asesorado por Goldman Sachs, JP Morgan y Merril Lynch. La Resolución reconoce expresamente "la labor realizada por el Fondo Monetario Internacional…a fin de formular una propuesta con respecto a un mecanismo de reestructuración de la deuda soberana"[2].

Parece ser que es acá donde se produce la basura. Los mismos carroñeros producen la carroña. Entre los bancos, los gobernantes y los fondos que dirigen el proceso.
QE es la sigla de una herramienta de política monetaria denominada Quantitative Easing, algo así como relajación o flexibilidad o expansión cuantitativa. El primero en utilizarla fue Japón en 2001.
Solemos leer en los diarios que la Reserva Federal de los Estados Unidos baja las tasas de interés con el objeto de reactivar la economía. Simplificando, se desanima el ahorro para que el dinero vaya al consumo y, de allí, a la producción. En realidad la reducción de las tasas de interés tienen el fin de desalentar que los bancos privados mantengan sus fondos depositados en los bancos centrales y los vuelquen al mercado. En teoría la mayor oferta de dinero baja su costo, el interés; en suma, se abarata el dinero que, al no producir renta iría al consumo.
Pues bien, Mario Draghi, Presidente del B.C.E., llevó la tasa de interés  a menos de cero y anuncia la compra de bonos de deuda soberana y cédulas hipotecarias, a instancias del Fondo Monetario Internacional.
Menos de cero, tasa negativa, significa que si los bancos no retiran sus depósitos pagan una multa. Comprar bonos de deuda soberana y cédulas hipotecarios es aligerarles la mochila pagando por aquello de lo que no se pueden desprender. La Reserva Federal compró títulos de las hipotecas subprime, con alto riesgo de impago. Los bancos y los fondos, que los logran a bajo interés, tienen así liquidez, plata fresca.

Sin embargo, Europa no termina, o no empieza, a salir de la crisis. El consumo se recupera muy lentamente. El desempleo no baja. "Los resultados en la zona euro son decepcionantes".[3]
Las inversiones no van a la producción. El dinero barato va a la financiación de la compra de ciertos activos que, de este modo, disparan sus precios y "hacen más inestable el sistema financiero", describe Larry Elliott del The Guardian. En realidad, dice, por la misma razón la QE no ha funcionado ni en Estados Unidos ni en el Reino Unido.
En suma, el Central europeo, como otros centrales proporciona dinero para la especulación.

En este negocio derivado de las medidas del Banco Central Europeo está metido el Bank of America Merrill Lynch. El Bank of America compró Merrill Lynch en 2008 cuando ésta iba a ser arrastrada por la crisis de las hipotecas subprime sin poner al tanto a sus ahorristas de la situación. Fueron juzgados varios directivos.
También el JPMorgan Chase que, también después de aquella crisis, se benefició con el mayor "salvataje" de la historia de la Reserva Federal para eliminar competidores.

Pues bien, esas dos angelitos son los que están liderando en Europa el negocio de bonos "chatarra". Están aprovechando simplemente que, dado que los bancos mantienen bajas tasas de interés, los inversionistas ponen la vista en activos más riesgosos que, naturalmente pagan más intereses. El Bank of America y JPMorgan se encargan de ponerlos en la plaza.
"Bancos griegos, constructoras españolas y aserraderos alemanes insolventes están aprovechando el mercado" dice Elliott.
Es decir esos bancos financieros colocan deudas de deudores insolventes que no consiguen créditos bancarios y pagan altas tasas.
Merril Lynch y JP Morgan, como vimos están en la Asociación Internacional de Mercados de Capitales, que asesora al FMI.
Ambos bancos no operan así solamente en Europa, con el mismo dinero barato lo hacen en Medio Oriente y África.
Hamid Rashid, de Bangladesh, asesor económico del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, es discípulo de Joseph Stiglitz Premio Nobel de Economía 2001, con él escribió en junio del año pasado "Los endeudados de riesgo del África subsahariana" (Sub-Saharan Africa’s Subprime Borrowers).
Sostienen que, a partir de la emisión de bonos de Ghana en 2007, se "desencadenó una orgía de endeudamiento soberano en la región".
"¿Por qué los prestadores han considerado de repente dignos de interés esos países?" se preguntan. "Como la flexibilidad cuantitativa [la famosa QE que describí] ha reducido los tipos de interés a unos niveles mínimos sin precedentes…se trata de otra y más obscura manifestación de la búsqueda de rendimiento de los inversores".
Atribuyen el hecho de que los países africanos recurran a esa orgía de endeudamiento a las
las condiciones -cuyas rigideces y consecuencias conocemos bien por aquí- que estos organismos imponen no los hacen nada atractivos para los africanos. La insuficiencia de "préstamos en condiciones favorables" del Fondo Monetario y el Banco Mundial. Aparecen entonces los Bank of America-Merril Lynch, JPMorgan o similares con el dinero adquirido gracias a la flexibilidad cuantitativa. El FMI y los bancos centrales le prepararon el camino.
"De hecho todo esos emisores subsaharianos de bonos soberanos tiene calificaciones crediticias «especulativas», lo que sitúa sus emisiones en la categoría de «bonos basura» e indica un riesgo importante de suspensión de pagos".

Si recordamos que el Morgan y el Merril Lynch asesoran al Fondo se cierra el círculo productivo de la basura.

Pero aparece el miedo de no cobrar, es decir de que se tengan que comer su propia carroña.
El 8 de octubre el Fondo dio a conocer un informe sobre la estabilidad financiera mundial.
Sostiene que pasados seis años de la crisis financiera del 2008 la recuperación económica, si bien ha logrado alguna mayor inversión productiva y cierto grado de consumo, es limitada y desigual. Algo más alentador en Estados Unidos y Japón pero no en Europa y los "mercados emergentes".
"Un período prolongado de bajas tasas de interés y otras políticas de los bancos centrales ha fomentado la acumulación de excesos en la asunción de riesgos financieros"[4].
"Los riesgos para la estabilidad financiera se están desplazando del sistema bancario a la banca paralela, que está menos regulada. Por ejemplo, los fondos comunes de inversión y los fondos cotizados en bolsa que se centran en actividades de crédito…".
Puede haber una "marcada caída de precios" . "Este escenario adverso sería perjudicial para la economía internacional y podría llegar a poner en peligro la estabilidad financiera mundial".
Insta, por lo tanto, a las autoridades bancarias y a los fondos paralelos a autoregularse, a establecer políticas prudentes en la asunción de riesgos. "Deben estar preparadas para garantizar que gozan de la facultad legal … para recurrir a los instrumentos macroprudenciales…y deben estar dispuestas a actuar aun cuando las medidas sean muy impopulares".
Responsabilidad empresaria para no ahogar al deudor, con fuerza de ley para tomar medidas desagradables para quienes creen que el dinero produce dinero.

Parece que a esto se reducen todas estas jeremiadas que se nos presentan como apoyos contra los fondos buitres. Todos quieren cobrar.


La reestructuración soberana y el canon de Adam Smith.

"…el mecanismo menos deshonroso para el deudor y menos perjudicial para el acreedor”.

Anne O. Krueger, Subdirectora del Fondo, recordaba en el 2002, el filosofema de Adam Smith: en caso de quiebra el deudor con la honra y el acreedor con los pesos.

En vísperas de la navidad del 2001 Rodríguez Saá declaró la suspensión de pagos.
Por entonces ya Elliott Associates, el conocido Paul Singer, había comprado bonos de la deuda de Perú y había logrado, de la Corte de Apelaciones de Bélgica, un fallo similar al que hoy nos tiene bloqueados.
Cinco meses después y nueve antes de la quiebra anunciada por el puntano, el Fondo alertaba que el éxito obtenido por Elliott, obligando a Perú a pagarle "podría alentar a otros titulares de bonos a resistir las reestructuraciones futuras".
"Algunas instituciones privadas -a las que se conoce como «buitres»- se especializan precisamente en esa táctica de bloqueo", decía[5].
Aunque consideraba auspiciosa para el desarrollo económico la participación de los fondos, concluía diciendo "Las crisis financieras no van a desaparecer".
Y no desaparecieron.
Un año después el Fondo recomendaba reestructurar las deudas soberanas con cláusulas contractuales para evitar los casos de bloqueos.
El objetivo sigue siendo el de Adam Smith que, traducido por Anne Krueger, olvida la honra y se remite a la producción.
"Un mecanismo que permita a los acreedores preservar mejor el valor de sus créditos, y a los deudores reducir al mínimo la pérdida de producción durante el período de la reestructuración es beneficioso tanto para los acreedores como para los deudores".
Clarito, clarito. Si no hay producción no hay pago. Para honrar la deuda hay que trabajar.

Lo cierto es que la honra, una vez perdida, nunca se recupera íntegramente, alguna mácula queda. Nótese que Adam Smith pretendía sólo atemperar la deshonra. Como la costurerita de Carriego, que dio aquel mal paso para no volver.

Menem y Cavallo habían dejado listos los decretos y las leyes para instrumentar el desendeudamiento. Con esas bases legales se elaboró el canje. No fue necesario deshonrarse más para renunciar a la soberanía. Las leyes menemistas ya habían preparado el camino del pago, Saá cantó la tosca y Néstor vino a salvar la honra, a pagar bah!.
El artículo 3° del decreto 1735 de 2004, firmado por el entonces Presidente de la Nación, autoriza "la prórroga de jurisdicción a favor de los tribunales estaduales y federales ubicados en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos de América; los tribunales ubicados en la ciudad de Londres, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, y los tribunales ubicados en la ciudad de Tokio, Japón, y la renuncia a oponer la defensa de inmunidad soberana…".
Una deshonra moderada, quizá.
Después de todo, soberana no es la nación sino la deuda.
Con la reciente reforma del Código Civil la declinación de la soberanía queda blanqueada.
La posibilidad de renunciar a la jurisdicción es ley de fondo con carácter permanente (Capítulo 29). Hasta es posible renunciar al uso del idioma.

Los Agentes Organizadores del Canje irían a ser Barclays Capital Inc., Merrill Lynch,
Pierce, Fenner & Smith, Incorporated y UBS Securities LLC. Agente de Canje, Fiduciario y
Agente de Pago  The Bank of New York.

El canje sería también el menos perjudicial para el acreedor.

En marzo del año pasado el Centro de Estudios de la situación y perspectivas de la Argentina de la Facultad de Ciencias Económicas de la U.B.A. con la dirección del investigador Doctor Alberto Müller, miembro del grupo Plan Fénix, y consultor del Poder Ejecutivo, produjo un documento de trabajo: Default y reestructuración ¿Cuál fue la real quita de la deuda pública argentina?.
Allí se advierte que para abordar los complejos métodos de cálculo "se presentaron …dificultades considerables, por la carencia de información suficiente (además de algunas aparentes contradicciones) acerca de los prospectos de los bonos que ingresaron al default".
No obstante se sostiene que "en relación al monto rescatado, la emisión de nueva deuda representa una quita en términos nominales de 46%". Y aclara "Estas evidencias no son sin embargo suficientes como para aquilatar el efecto de las operaciones de canje, por cuanto no consideran la carga efectiva de servicios emergentes. Por ejemplo, una quita nominal elevada puede verse compensada con un compromiso de servicios muy oneroso, en términos de los intereses cobrados". Para rematar afirmando que "la quita obtenida mediante el canje de la deuda externa declarada en moratoria en 2001 ha sido moderada, y que se encuentra incluso por debajo de lo que habría correspondido[de haberse aplicado otros criterios]".
En suma, lo logrado ha sido la conocida bicicleta. Onerosa, con tasas de interés crecientes y con una hipoteca descomunal hasta el año 2045, con fuertes concentraciones de vencimientos entre el 2015 y 2019, con otro pico a partir de 2024.
El documento no descarta la probabilidad de una nueva reestructuración. "De ser así, la cuestión de la deuda argentina volvería a estar en el tapete. La paradoja será que el alto costo que impone el sistema financiero internacional tendrá poca correlación con lo moderado de la quita de la deuda y el cumplimiento de sus servicios por parte de la Argentina".
Moderada la quita, en homenaje a Adam Smith.


Sobre lo que se presta y lo que se cobra.
La carroña de ellos es el trabajo nuestro.

Todos los discursos sobre estas presuntas regulaciones sobre las reestructuraciones señalan la necesidad del desarrollo productivo.
La producción es la excusa de la inversión especulativa pero la necesidad real al tiempo de cobrar.
Lo decía Anne Krueger, "Un mecanismo que permita a los acreedores preservar mejor el valor de sus créditos, y a los deudores reducir al mínimo la pérdida de producción durante el período de la reestructuración es beneficioso tanto para los acreedores como para los deudores". Lo dijo Timmerman, "Todos sabemos…que un país quebrado no está en condiciones de devolver lo prestado… las finanzas no son posibles sin la producción".

Pero lo cierto es que los que pusieron capital quieren capital y los que pusieron dólares tendrán dólares de la misma especie.
Capital financiero. Si el dinero no es un árbol que dé frutos, como puede aparecer a alguna visión más o menos fetichista, la de la ideología jurídica, por ejemplo, cuando se afirma que los intereses con los frutos civiles del dinero, entonces el capital ha de provenir de otra fuente.
Es probable que Marx tuviese razón y los intereses no sean más que una parte de la ganancia del productor industrial, que no es sino una forma de la apropiación del trabajo ajeno a través del salario, que es lo que define el modo de producción capitalista industrial.
Si esto fuera así, entonces el capital financiero no sería otra cosa que trabajo acumulado. Simplificando, claro.
Pues bien, los prestamistas de las deudas soberanas quieren cobrar en la misma moneda que prestaron, trabajo acumulado, producción.    
Y es posible que sea así, que Marx no se haya equivocado tanrto, dado el interés en que el deudor siga produciendo. Y el miedo que manifiesta el Fondo Monetario a una nueva crisis financiera (desestabilización, dice) porque las economías productivas no crecen lo suficiente para soportar, sustentar la carga de las deudas.
Lo que produce el capital financiero, todo el capital financiero, toda esa ingeniería de bancos, de banca paralela, de bancos centrales, de organismos internacionales y de gobernantes gestores de pago, ya lo vimos, es basura, chatarra.
Pagar la deuda, para los dominados, es pagar toda esa carroña con trabajo.
En The New York Bank o en el Nación de Rivadavia y 25 de Mayo. Es una pena, está tan cerca de Balcarce 50.



Edgardo Logiudice
Octubre 2014



                                      



[1] F.M.I., Boletín 6/10/14.
[2] http://www.un.org/es/comun/docs/?symbol=A/RES/68/304
[3] Perspectivas de la economía mundial (Informe WEO). Boletín FMI, 7/10/14.
[4] Boletín FMI.
[5] FMI, Estudios temáticos, 01/02. Marzo, 2001.