domingo, 10 de julio de 2011

Pobres hubo siempre...

Cada época tiene sus pobres.

No es lo mismo el pobre sin tierra que el pobre desocupado industrial. Ni el del “ejército de reserva” que el “parado permanente”.
El pobre de Francisco de Asís, como Cristo, es el que vive de la mendicidad, el desocupado industrial, de la asistencia, el parado permanente del subsidio.
El mendicante no se anima a trabajar, el desocupado industrial no puede hacerlo, el permanente ya no sirve.
El primero era marginal de la tierra, el segundo de la máquina, el último de la inteligencia.
El pobre de San Francisco mira al cielo, el proletario mira la tierra, el actual está en el limbo.
El mendicante añora el pasado, el operario anhela un futuro, el excluido de hoy se conforma con el presente.
Il poverello, como el Nazareno, desdeña la bolsa, el asalariado aprecia el salario, el parado inteligente añora algún consumo.
De esos tres tipos, todos los días muere de hambre algún ejemplar.
Y todos han tenido y tienen algún Judas, que se quedó con la bolsa de los apóstoles. Los franciscanos, la nueva clase monacal; los obreros, sus burócratas.
Como decía Bloch, soñemos…con los ojos abiertos.


Edgardo Logiudice
Julio 2011.

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